La Dieta que causa Cálculos Biliares.

Actualmente hay muchos factores para desarrollar piedras en la vesícula, el dormir mal ó el estrés emocional, pero La Dieta es una de las causas más comunes.
Dieta que causa Cálculos Biliares

La Dieta.

El comer de más esta en los errores de la dieta que posiblemente juega el papel principal en la producción desequilibrada de bilis y por lo tanto, de las piedras en la vesícula.

La alimentación en exceso afecta a la salud con mayor severidad, regularmente ingerir demasiada comida o con mayor frecuencia provoca que los jugos gástricos (incluyendo la bilis) cada vez se agoten con mayor facilidad. Esto ocasiona que las comidas ingeridas no se digieran, convirtiendose en fuente de actividad microbiana dañina. Esto genera mas toxinas y resulta en la congestión del sistema linfático, cosa que representa una sobrecarga del hígado y de las funciones excretoras.

Las enfermedades intestinales pueden agotar las sales biliares del cuerpo e influyen en la formación de cálculos biliares. Esto es más común en pacientes que sufren la enfermedad de Crohn o del Síndrome del intestino Irritable.

Comer hasta la saciedad o hasta que ya no se pueda ingerir más comida es una clara señal de que el estomago ha llegado a una etapa disfuncional. Los jugos del estomago solo pueden mezclarse mientras se mantenga una cuarta parte del estomago vacío. Dos puñados de comida equivalen a tres cuartas partes del estomago, lo que representa la máxima cantidad de comida que el estomago puede procesar.

El comer pesado en las noches.

Las secreciones de bilis y enzimas digestivas se reducen dramáticamente conforme llega la noche, especialmente después de las 6pm. Por eso una comida que consista en alimentos con carne, pollo, pescado, queso, huevos, comidas fritas o aceitosas, etc. No puede ser digerida correctamente en este momento. Esto se convierte en una fuente de desperdicio tóxico depositado en los intestinos.

Las comidas sin digerir son una causa de congestión, primero en el tracto gastrointestinal y después en la sangre. El poder digestivo, determinado por las secreciones equilibradas de ácido clorhídrico, bilis y enzimas digestivas, se minimiza, causando efectos secundarios similares a los resultantes del comer en exceso.

Por lo tanto, el ingerir grandes alimentos en la noche es uno de los principales factores que contribuyen al desarrollo de cálculos biliares en el hígado. Idealmente debe de haber por lo menos 3 horas entre comida y comida; y el horario ideal para cenar es a las 6pm.

Consumo excesivo de proteínas.

Consumir proteínas en altas dosis resultan en el engrosamiento y congestión de las membranas basales de los vasos sanguíneos incluyendo las sinusoides del hígado.

Esto impide que parte del suero de colesterol abandone el torrente sanguíneo en el hígado. Por lo tanto las células hepáticas aumentan la producción de colesterol a niveles altos. Por eso la bilis, que excreta colesterol hacia el intestino delgado se sature con colesterol. Causando formación de pequeños grupos de cristales de colesterol, mezclados con componentes de la bilis en los conductos biliares del hígado y la vesícula.

Si usted no es vegetariano, los mejor es eliminar de su dieta la carne de res, la carne de puerco, huevos y quesos, así como mantener el consumo de todo tipo de proteína animal al mínimo. A pesar de que todas las proteínas animales tienen un efecto productor de cálculos biliares; las carnes blancas, incluyendo pollo, pavo y conejo, causan el menor daño al hígado, siempre cuando sean criados en campos libres y se consuman una o dos veces por semana. Lo mejor es evitar cualquier comida que haya sido frita en grasa o aceite ya que sólo causan problemas en la vesícula y el hígado. Una vez que su gusto por la carne u otros productos de proteínas animales disminuya, usted podrá gradualmente cambiar a una dieta vegetariana.

Otras comidas y bebidas.

Los huevos, el puerco, la comida grasosa, la cebolla, las aves, la leche pasteurizada, el helado, el café, el chocolate, los cítricos, el maíz, los frijoles (excepto la soya) y las nueces, en ese orden, son conocidos como la fuente de ataques a la vesícula en pacientes que padecen enfermedades de la vesícula. En un estudio realizado en 1968, un grupo de pacientes con enfermedades de la vesícula no presentaron síntomas mientras permanecieron en un régimen que excluía todas las comidas mencionadas anteriormente. El agregar huevo a la dieta produjo ataques de la vesícula en el 93% de los pacientes. La proteína del huevo, particularmente, puede tener un efecto productor de cálculos biliares.